La forma en que los colombianos gestionan su información personal cambió silenciosamente en los últimos años. Hoy, dos de cada tres usuarios del país almacenan fotos, contactos y conversaciones en servicios de nube, convirtiendo estas plataformas en el nuevo “disco duro” de la vida cotidiana digital.
Un estudio de la firma de ciberseguridad Kaspersky revela que el 67% de los usuarios en Colombia guarda datos de su celular en servicios online. Lo que comenzó como una solución práctica para liberar espacio se transformó en un hábito estructural que redefine la relación de los consumidores con su información.
La nube como seguro ante pérdidas
Las razones detrás de esta adopción son principalmente preventivas y operativas. El 68% de los encuestados afirma que utiliza la nube como respaldo ante el robo o la pérdida del dispositivo, mientras que un 62% la emplea para optimizar el almacenamiento de su teléfono o computador.
El fenómeno no es exclusivo de Colombia, pero el crecimiento local confirma que la digitalización de la vida personal avanza a un ritmo acelerado. Fotos familiares, documentos oficiales, conversaciones privadas y hasta información financiera migran cada vez más a servidores remotos administrados por terceros.
Sin embargo, esta expansión también amplía la superficie de ataque para los ciberdelincuentes.
Más capas digitales, más puntos vulnerables
Cuando la información abandona el dispositivo físico y pasa a la nube, ya no depende únicamente del hardware del usuario. Entra en un ecosistema compuesto por cuentas de acceso, aplicaciones conectadas, dispositivos sincronizados y configuraciones de permisos compartidos.
Una sola brecha —como el robo de credenciales— puede desencadenar la exposición simultánea de grandes volúmenes de datos personales.
En la práctica, los riesgos más comunes no suelen estar en sofisticadas vulnerabilidades técnicas, sino en factores humanos:
- Configuraciones de privacidad mal ajustadas.
- Robo de credenciales mediante ingeniería social y campañas de phishing.
- Uso de contraseñas débiles o repetidas.
- Descarga de archivos infectados.
- Desconocimiento sobre la protección de dispositivos conectados en el hogar.
La combinación de estos elementos convierte a los entornos de almacenamiento online en objetivos cada vez más atractivos para redes de ciberdelincuencia.
Falta de cultura de protección
El estudio también evidencia una brecha preocupante en la conciencia de seguridad digital. Cerca del 41% de los colombianos reconoce que no protege sus servicios en la nube o considera que no es necesario hacerlo.
Además:
- 22% admite no saber cómo proteger sus datos almacenados.
- 15% desconocía que la nube requiere medidas de seguridad adicionales.
Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para Américas en Kaspersky, advierte que existe una percepción equivocada sobre la responsabilidad de la protección digital.
“Hoy nuestra vida completa, desde fotos familiares hasta documentos personales, vive en la nube. Pero esa masificación no ha ido acompañada del mismo nivel de conciencia sobre cómo protegerla. Muchos usuarios creen que el proveedor se encarga de todo, cuando en realidad la seguridad es compartida. Si no se aplican medidas básicas, los respaldos pueden sufrir accesos no autorizados o incluso pérdida definitiva”.
El concepto de “seguridad compartida” implica que, aunque el proveedor protege la infraestructura, el usuario sigue siendo responsable de sus claves, configuraciones y buenas prácticas.
Cinco claves para blindar la información en la nube
Ante este panorama, los especialistas recomiendan reforzar hábitos básicos de protección:
1. Revisar permisos y accesos compartidos
Especialmente en documentos sensibles, es clave confirmar quién puede ver, descargar o editar archivos.
2. Cifrar información crítica
Documentos fiscales, datos médicos o financieros requieren una capa adicional de protección mediante cifrado.
3. Desconfiar de solicitudes de credenciales
Correos o mensajes que pidan datos de acceso, incluso si aparentan ser oficiales, suelen ser una puerta de entrada para ataques de phishing.
4. Activar autenticación en dos pasos (2FA)
Contraseñas robustas y únicas para cada servicio, combinadas con verificación adicional, reducen significativamente el riesgo de intrusiones.
5. Proteger todos los dispositivos conectados
Instalar soluciones de seguridad actualizadas ayuda a bloquear malware, intentos de suplantación y accesos no autorizados.
La nube dejó de ser una opción tecnológica para convertirse en la infraestructura invisible que sostiene la vida digital de millones de colombianos. El reto ahora no es solo almacenar más información, sino hacerlo con criterios de protección acordes a un entorno donde los datos personales son uno de los activos más valiosos —y más vulnerables— de la economía digital.
