- El índice PMI industrial cayó a 51,7 en octubre, registrando su nivel más bajo desde el mes de abril.
- La destrucción de empleo interrumpió una racha positiva de creación de puestos de trabajo que se había mantenido durante seis meses.
BOGOTÁ — La actividad manufacturera de Colombia moderó su ritmo de expansión durante el mes de octubre, resentida por los cuellos de botella logísticos derivados de un reciente terremoto, el encarecimiento generalizado de los costos de transporte y los efectos del entorno macroeconómico.
El Índice de Gestión de Compras (PMI) del sector industrial colombiano, elaborado por S&P Global y Davivienda, descendió desde los 54,6 puntos registrados en septiembre hasta situarse en 51,7 en octubre. Aunque la lectura principal se mantiene todavía por encima del umbral de 50 puntos —la línea que separa la expansión de la contracción—, representa la mejora más débil en las condiciones operativas desde abril.
Desaceleración y pérdida de puestos de trabajo
El freno en la dinámica fabril reflejó una moderación tanto en el ritmo de producción como en el flujo de nuevos pedidos. Si bien las nuevas órdenes de compra acumulan diecinueve meses consecutivos de crecimiento gracias a las campañas promocionales y la captación de nuevos clientes, la demanda se vio entorpecida por las perturbaciones en el transporte tras el sismo y una menor tracción en determinados productos.
Este menor dinamismo operativo repercutió directamente en el mercado laboral:
- Empleo: Los industriales colombianos redujeron ligeramente sus niveles de personal, poniendo fin de este modo a una secuencia de seis meses de creación de empleo. Las empresas señalaron dificultades de flujo de caja, despidos puntuales, perturbaciones a causa del terremoto y escasez de mano de obra suficientemente cualificada.
- Inventarios: El stock de productos terminados registró un descenso moderado pero al ritmo más rápido desde el mes de mayo, impulsado por el esfuerzo de las compañías para controlar los costos y evitar un exceso de inventarios.
Resurgimiento de presiones inflacionarias
La inflación de los costos de los insumos se aceleró en octubre hasta alcanzar su nivel más alto en tres meses. Las empresas manufactureras atribuyeron este incremento al encarecimiento del transporte, a movimientos desfavorables en el tipo de cambio y a subidas de precios por parte de los proveedores.
Para proteger sus márgenes operativos, las compañías trasladaron este incremento a sus clientes mediante un alza moderada en los precios de venta, extendiendo la actual secuencia inflacionaria a diez meses.
“El desempeño del sector manufacturero colombiano evidencia una moderación en el ritmo de expansión de la producción y de los nuevos pedidos. Esta dinámica se alinea con un entorno macroeconómico nacional que muestra señales más claras de desaceleración”, afirmó Germán Cristancho, Director de Investigaciones Económicas y de Mercados Financieros en Banco Davivienda. “Factores como el impacto del terremoto, el elevado costo del capital, la apreciación del tipo de cambio y el proceso de ajuste fiscal iniciado por el Gobierno Nacional han comenzado a incidir de manera negativa en los niveles de empleo y en el dinamismo de la actividad industrial”.
Perspectivas del sector
A pesar del debilitamiento general en los indicadores mensuales, la confianza y las expectativas empresariales para el próximo año se mantienen en niveles históricamente sólidos, ubicándose por encima del promedio histórico del indicador. Los industriales confían en el impacto de la publicidad, el desarrollo de productos, las ferias comerciales y los posibles incentivos futuros a la inversión para reactivar el sector.
